Huerto Urbano Comunitario

En El Farolito sembramos.

El proyecto de Huerto Urbano está enmarcado en las líneas estratégicas de experimentación/mediación del CCE. Los huertos comunitarios articulan localmente una pluralidad de sensibilidades, demandas y reivindicaciones (ambientales, vecinales, políticas, relacionales…) y simultáneamente ponen en marcha procesos de autogestión a nivel barrial, que enfatizan la participación directa, la apropiación espacial, la reconstrucción de identidades y la corresponsabilidad colectiva de las comunidades en distintos asuntos que les afectan.

En definitiva, los huertos urbanos muestran como pequeñas y sutiles iniciativas, y como ejercicio de micro urbanismo, pueden tener una amplia capacidad de transformación e incidencia.

OBJETIVO GENERAL

Crear un huerto urbano, ecológico y comunitario en el barrio Escalante, que sirva de espacio común de participación y encuentro y de iniciativa para el cuidado y recuperación de espacios por y para los vecinos y vecinas del mismo, contribuyendo a crear nexos de unión entre el medio natural y los valores humanos, favoreciendo la sostenibilidad ambiental.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

1. Potenciar el tejido social del barrio Escalante mediante un espacio común de encuentro y participación.

a) Ofrecer momentos y espacios en la para compartir ideas, opiniones e inquietudes entre los miembros de la comunidad.

b) Generación de nuevos espacios de encuentro y convivencia, que promueven la identidad barrial y el sentido de pertenencia.

c) Fomentar la participación ciudadana en la construcción de la identidad de los barrios y del desarrollo sostenible.

d) Promover el conocimiento, la convivencia y la colaboración vecinal.

e) Potenciar la cultura de la proximidad.

f) Contribuir al diseño a escala humana de la ciudad y del barrio.

2. Ofrecer alternativas para recuperación de espacios del barrio por y para los miembros del mismo.

a) Resaltar la importancia de aprovechar activamente los espacios en desuso para iniciativas ciudadanas espontáneas.

b) Impulsar la creatividad y la imaginación para mejorar la vida y la imagen del barrio.

c) Concienciar acerca de la necesidad de formar parte activa de la vida comunitaria.

3. Recuperar y adaptar a nuestros días y a nuestros espacios urbanos la tradición y costumbres agrícolas de nuestros pueblos.

a) Intercambiar conocimientos entre expertos en la materia y “nuevos hortelanos”.

b) Ofrecer un espacio de encuentro intergeneracional que gire en torno al tema de la agricultura sostenible.

c) Participar en una red de intercambio de semillas entre los participantes en el proyecto y con los de otros barrios, y recuperar variedades autóctonas.

d) Impulsar la elaboración de chileras con productos del huerto urbano con la reutilización y reciclado de envases de vidrio.

e) Impulsar valores de altruismo y solidaridad al compartir los productos obtenidos con todo aquel que quiera participar o que lo necesite.

4. Impulsar la conciencia de responsabilidad en el cuidado del medio ambiente.

a) Desarrollar el proceso de enseñanza-aprendizaje en el fomento de la conservación de las especies hortícolas autóctonas y de cómo preservarlas.

b) Promover buenas prácticas ambientales: gestión de los residuos, ahorro de agua, agricultura ecológica.

c) Dar a conocer el proyecto en centros educativos y lúdicos del entorno, con el objetivos de que niños, niñas, padres y madres puedan colaborar o vincularse si así lo desean.

d) Promover hábitos de vida saludables y servir de puente con cuestiones como la alimentación y la producción agroecológica

e) Acercar al vecindario un modo de vida más integrado con la naturaleza, aprendiendo de sus ritmos, de las estaciones y conociendo los recursos del entorno.